viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-11-08 02:43 - Última actualización: 2017-11-08 02:44

Las nuevas esclavitudes

Escrito por: Froilán Casas
 | noviembre 08 de 2017

Pareciera que la esclavitud sea un fenómeno de bárbaras naciones; sin embargo, padecemos nuevas esclavitudes. La sociedad de consumo nos está llevando a un estado en donde hemos perdido la libertad. Me refiero al sistema de mantener clientes cautivos. Las empresas cautivan al cliente ofreciéndole el oro y el moro, cuando ya lo tienen cautivo: inscrito y con el pago de la suscripción, entonces, ya es nuestro, ¡a maltratarlo! Ahora le damos un código y a quejarse al “mono de la pila”, pues no hay quién le responda, responde una grabación, lo pasan de Herodes a Pilatos y nadie es responsable de la queja que se presenta. Somos seriados, codificados, ya no somos personas. En todo, la ley del embudo: lo ancho para usted y lo angosto para mí. Veamos una muestra del problema: usted compra un pasaje aéreo, el avión  no sale en horario, cancelan el vuelo, etc. Como usted ya pagó el tiquete, ellos tienen la sartén por el mango. ¡Ah! Pero si usted llega diez minutos tarde lo penan de la manera más descarada: debe pagar una multa que sobrepasa el valor del pasaje, -le es más favorable comprar un nuevo boleto y ojalá en otra empresa que pagar la inescrupulosa carga pecuniaria-. El Estado no aparece por ninguna parte para defender al usuario. El Estado está pronto para cobrar los impuestos, pero para proteger al ciudadano es paquidérmico. Vaya usted a la salud: usted paga mensualmente su aporte y si no lo paga lo desafilian. Cuando usted necesita una atención médica inmediata, con alguna frecuencia, depende la EPS, lo atienden cuando se les da la gana. Su organismo requiere una atención médica inmediata, ¡ah! La cita se la dan para dentro de un mes o más; sí, cuando usted se haya muerto. ¿Quién defiende al paciente? -No es que antes de la Ley 100 los servicios fuesen mejores, si eran estatales, peor, el Estado ha sido pésimo administrador-. Uno no entiende cómo ningún gobierno arregla esa pésima atención, esa ineficiencia, sobre todo en los planes obligatorios de salud. Ahora en época electoral aparecerán los nuevos mesías que le van a dar solución a todo y, en llegando al poder, todo se olvida. ¡Cómo somos de ilusos los electores! -Cuando no se han satisfecho las necesidades básicas uno es totalmente indefenso y acude a cualquier tabla de salvación-. ¡Cómo se explota la necesidad! Este es el mejor caldo de cultivo para que aparezcan los populismos de derecha o de izquierda y en río revuelto, ganancia de pescadores. ¡Cuidado amigo elector! Sea crítico, no se deje comprar por un plato de lentejas; usted vale más que el plato. Valórese, tenga autoestima. Dé su voto con madurez. Metámonos al mundo de la telefonía móvil: allá sí que abusan del cliente. Para conseguir usuarios tienen una habilidad asombrosa, cuando ya los tienen codificados, entonces, establezcamos respuestas grabadas, ni siquiera tienen con qué pagar a una secretaria.

“EX CURSUS”: Agradezco a los queridos lectores el permitirme llegar a ustedes. Felicitaciones al acreditado periodista y hombre de las comunicaciones, Edgar Artunduaga por estar en el primer lugar en la preferencia de los lectores.  


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